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Cayó un Invicto de Cuatro Años

Había una asignación pendiente, este Deportivo Cali venía siendo muy fuerte de local, pero de visitante era muy flojo. Una de las premisas que el técnico Pelusso se había impuesto era solucionar el accionar del equipo a domicilio.

Con la base que ha venido afrontando todos los partidos, sin Abel y Vargas por estar en Selección Colombia, ya tiene un grupo engranado y compacto. Así viajó a Ibagué, con la idea de cortar la racha de cero puntos de visita. 

Deportivo Cali ha mostrado un equipo fuerte en casa y debía empezar a sumar por fuera si quiere entrar a los ocho. Pelusso con la falta de los dos de selección y Pérez por una gripa, enfrentó al Tolima con una línea de tres centrales Palomeque, Rosero y Lucumí, adelantados como volantes carrileros Giraldo y Ángulo, con Balanta y Rivera de centrales, Mosquera y Benedetti como creación y adelante Sand de goleador. Así arranco un partido complejo, arduo en las acciones, con un Tolima que es muy fuerte en casa y no dando la batalla para ganar esos tres puntos, le hacia partido al Cali. Las llegada se daban de arco a arco, pero la creatividad de los jugadores verdiblancos pagó su esfuerzo y en un jugada iniciada toda por Sand en la recuperación de balón en el medio campo, habilitó a Mosquera que se arrimó al área y como con la mano le puso un pase medido a Sand que de cabeza, como los hacía en Lanús, le cambia de palo el balón al arquero Pijao y anota un lindo gol. De allí en adelante el Cali era más, llegaba con prontitud y Tolima también ripostaba buscando el empate. Se fue muy rápido el primer tiempo y a la duchas se iba Cali con una victoria.

Para el segundo tiempo el Deportivo Cali debía ser muy inteligente, dejar jugar al rival, permitir que la ansiedad lo hiciera por los dirigidos de Gamero y muy a la usanza Pelusso tomarlos de contragolpe para cerrar el partido. Jugó de manera acertada el visitante y no se vino con más en su bolsa simplemente por que los jugadores del Cali no estuvieron finos en la definición, por que tanto Roa que ingresó en el segundo tiempo, como Balanta y Mosquera estuvieron cerca de anotar, no se dio. 

Deportivo Cali tuvo la fortuna del debut como profesional de un hijo de las Escuelas Filiales, Juan Carlos Caicedo, volante mixto que entró a cerrar el partido. El visitante iba a Ibagué con una meta, terminar la racha desde septiembre de 2017 de no poder ganar de visitante y lo logró. Pero también rompió con cuatro años de sequía ganadora en el estadio Murillo Toro. Un triunfo que lo deja en la parte alta de la Liga, tercero y con dos partidos muy fuertes de local en menos de quince días, Santa Fe y el líder Nacional. Si se da el invicto, esos seis puntos dejaría al Cali a sólo cuatro de entrar a los ocho.

Como lo dijo el profesor Pelusso, “no estamos jugamos bonito, pero estamos ganando puntos” y eso es lo importante sumar en la tabla buscando la décima. 

No siempre el bonito es el que gana, a veces haciendo las cosas bien te da más triunfos que con solo ser una cara bonita.

Rodrigo Ocampo

Un Triunfo a Punta de Arañazos

Lo que se suponía que era un partido fácil de lidiar y que el Cali no tendría problema para pasar por encima de Leones, se convirtió en un gran dolor de cabeza. Un primer tiempo de esconder, precisamente el peor de la era Pelusso de local. Un desorden táctico abismal se vio en Palmaseca, un equipo que no coordinaba y que no hilaban una jugada en conjunto entre los jugadores. La defensa era un colador grave y ni los volantes de marca ni los de armado ayudaban a salir o proteger el arco. Leones llegaba como si estuviera jugando contra un equipo de barrio, y el gol a los cuatro minutos era fiel a lo que estaba sucediendo en el campo. Era más el equipo felino que los verdiblancos, y con la anuencia de Mina, salido, demostrando la falta de minutos, lo cuelgan y sorprenden al cuadro local.

El primer tiempo del Deportivo Cali contra Leones fue la continuación del partido contra Equidad, parece el tercer tiempo de ese partido. Un Cali desordenado, fuera de posición, y lo más grave entregándole el balón al rival. Afortunadamente el gol del empate llegó muy rápido por una gran acción de Balanta, un señor golazo. Pero aunque se creía que con el gol se esperaba una mejoría, pero no, siguió el bache. El equipo de Pelusso no daba con mejoría y carecía de posibilidades de mejorar y salir de ese mal momento.

Para el segundo tiempo se quiso mejorar pero fue poco lo que se hizo. Leones se paró bien y no dejó jugar al Cali. Le quitaron el balón al local y la hinchada desesperaba por que el recién ascendido hacía ver muy mal al local. Apareció de la mano de Jose Sand, un gran pase de Roa que entró a darle manejo al partido y es derribado en el área y anota el penal que le daba respiro al mal juego del local. Pelusso hizo de todo para que el Cali anotara más y tuviera mejor desempeño, pero no lo logró. Fue un Cali indeciso y con falta de claridad, que no perdió gracias a que los Arcos tienen palos y estos salvaron al local. 

Fue el peor partido de local, Deportivo Cali arañando el marcador logró tres puntos muy importantes, pero que dejó muchísimas dudas. Fue una continuación del desastroso partido en Bogotá, no se veía diferencia en el juego y los errores tácticos continuaban. Hay mucho que mejorar, la defensa volvió a demostrar muchas falencias. Hace falta Aguilar con Balanta, desafortunadamente es la realidad. Pelusso tiene mucho, pero mucho que mejorar entes del miércoles contra Tolima. 

Los Leones se fueron enjaulados, pero la pelea fue de titanes y el local arañado y mal trecho logró contenerlo y obtuvo los tres puntos. El Cali tiene una semana dos pruebas, contra Pijaos y otro León en Sábado Santo. Es mucho lo qué hay que mejorar y poco tiempo. Apretar las marcas y a empezar a ganar de visitante.

Pijaos y Leones deben ser las nuevas víctimas, sino los afectados serán los verdiblancos.

Rodrigo Ocampo

Fotos: Nelson Riverss e Instagram Deportivo Cali

Un Visitante Desastroso

¿Se acuerdan del Deportivo Cali del Torneo Fox? Pues la ida a Bogotá pareciera que afecta a los jugadores verdiblancos. El Cali contra Equidad no es ni la sombra de lo que se ve de local en el Estadio Deportivo Cali. Pareciera que el equipo que juega de local no sabe lo que hace de visitante. De 12 puntos posibles ninguno en la tabla de posiciones y si nos vamos más lejos en el Torneo Fox 1 punto de 9 posibles. Una situación que Pelusso tiene que empezar a preocuparse, por que con solo sumar de local no le va a servir de nada.

No hubo nada que rescatar de este partido, bueno si algo, la reaparición de Roa y Sambueza que cambió en algo, por lo menos se llegó más. Pero de resto, el equipo no se identificó, no hubo equipo. El desorden táctico y el desorden mental de todos los volvió desconocidos con los once que se vieron cuatro días antes. No era ni la sombra del conjunto que derrotó al Once Caldas. La defensa fue un mar de nervios, esa que fue felicitada, contra Equidad fue equívoca y flaqueó en los momentos decisivos. Se vio el Rosero de hace algunos meses atrás, inexperto y débil. Ni Giraldo ni Ángulo estuvieron en su día, Lucumí ni se vio. Vargas no tuvo incidencia en los goles. El flojo partido de Balanta y hizo ver a Pérez erróneo y muy lento, responsable por no poder estar a la par del delantero de Equidad, del segundo gol de los aseguradores.

Ni hablar de lo que fue adelante, ni Mosquera, Delgado y Benedetti funcionaron y ni mucho menos Sabbag, que ya preocupa su muy bajo nivel y que hace pensar que el suplente de Sand está muy lejos de estar en el Cali o su cantera. Quizás Stiven Renteria pueda serlo, pero falta mucho para ser el segundo del argentino goleador de la Copa Libertadores. La campaña de visitante de este Cali es inentendible, por que de local tiene casi números perfectos y de visitante es desastrosa, si contamos los partidos del Torneo Fox, de 21 puntos solo 1 punto, deja mucho a la imaginación y lo más grave es que al no tener números perfectos de 15, solo ganando los partidos de local no le alcanzaría para clasificar dentro de los ocho.

No es mucho o casi nada lo que haya que rescatar del partido contra Equidad. Ese partido puede ser o quizás es el peor partido que el Deportivo Cali ha jugado en el 2018, no hubo mucho que analizar, solamente el muy mal desempeño linea por línea del azucarero. Pelusso tiene mucho que replantearse de visitante, de local su equipo es intocable, tiene un conjunto que funciona en casa, pero a domicilio se desajusta como una tren en rieles descarrilados.

Todavía está dentro de los ocho, se vienen dos partidos que le darán al Cali la posibilidad de recuperarse, Leones el viernes y Tolima. Hay con que y cómo.

Ganar en casa se ha vuelto una costumbre y la hinchada debe apoyar a un equipo que lo da todo en su estadio.

Rodrigo Ocampo

Hinchada Malagradecida

Sí, malagradecida, no hay derecho que un equipo que llevaba más de ocho goles anotados y ninguno recibido como local y que acababa de ganar al campeón 2017 y recibía al líder del torneo solo tenga el apoyo de 10,000 aficionados en sus tribunas. Además, que parte de esos “hinchas” de Occidental que fueron, insultaron a los jugadores al final y se fueron alegando por que se le ganó al primero de la tabla. No se que es lo que quieren ellos, si desean ver al Barcelona, Chelsea, Real Madrid en la cancha del Estadio Deportivo Cali, entonces que pongan la plata para poder traer esos jugadores. El Cali tiene los jugadores que puede tener y aunque muchos de esos mal llamados “hinchas” o “asociados” no aceptan que el Deportivo Cali tiene una de las mejores nóminas del país y uno de los mejores técnicos.

El cuadro verdiblanco lleva cuatro partidos en fila de local con los mismos Once, solo un cambio de Abel Aguilar por Andres Pérez, pero la base de Vargas, Giraldo, Rosero, Lucumí, Ángulo, Delgado, Balanta, Aguilar (Pérez), Mosquera, Benedetti y Sand le han dado 12 de 12 a los hinchas y el quinto puesto en la Liga. Un Cali que ya muestra disciplina, concentración, buen juego, sobretodo mucho compañerismo y juego en conjunto. Este es el Cali de Pelusso, quien tiene su forma de jugar y afrontar a sus rivales. Una defensa que hasta hace dos meses era la peor y la más goleada del país y que con trabajo y tesón hoy es la menos goleada y la más fuerte. Un Didier Delgado que volvió a su esencia y que está sacando al equipo por la laterales y que si aprende a centrar y a definir, será la próxima joya de la corona del Deportivo Cali.

Para bien del cuadro verdiblanco, y ahora que Aguilar estará en Europa, se recupera al Pérez de hace dos años, corre la cancha, presiona, recupera y asiste, apoyado por Balanta que se aferra jornada tras jornada. Los laterales con Mosquera y Delgado hacen su trabajo y apoyan la salida por las bandas. Benedetti se convierte en el eje del equipo y contra Caldas manejo muy bien las dos puntas, surtiendo a los volantes y sacando al Cali de los letargos en que los tuvo el visitante por instantes. Sus cobros desde las esquinas fueron vitales y por esa vía el Cali llega a los dos goles. Que pudieron ser tres, pero Sand desperdició un penal que el árbitro pita por falta contra Benedetti. El primero fue Sand que cabecea a centro del Poeta y luego otro cabezazo por Mosquera a centro del mismo y Balanta anota ante un rechazo de Cuadrado.

Un error infantil de Vargas que le cuesta al equipo el descuento, desatenciones de la marca y manejo de espacio y balón hicieron que en momentos Caldas estuviera por encima del local, aún con un hombre de menos. Deportivo Cali empezó a manejar el balón, los cambios de Sabbag, Rivera y Caicedo le dieron manejo de balón, tranquilidad en cancha y cerrar el partido. Pelusso debe fortalecer la definición del equipo, fueron muchas las jugadas en las que se perdieron oportunidades de gol que hicieron que el partido se fuera solo 2-1 y no con un marcador abultado para el local.

En este análisis no veo donde dice que el equipo de Pelusso jugó mal y que no entretuvo a los pocos aficionados que fueron. Quinto en la tabla, 15 goles a favor y 4 en contra, invicto en casa, el goleador de la Copa Libertadores, un técnico con 18 títulos en su repisa, dos jugadores en Selección Colombia, más de ocho jugadores de cantera en cancha y pronto a debutar en Copa Suramericana y solo ver a 10,000 hinchas en las tribunas y algunos de ellos que van es a insultar a los jugadores que le acababan de ganar al líder de la Liga Águila, eso no tiene más resumen que el Deportivo Cali tiene una “Hinchada Malagradecida". 

Se viene Equidad, Leones, Tolima y Santa Fe, dos de visitantes y dos buenas razones para ver el Estadio Deportivo Cali a reventar y volver a tener una verdadera hinchada de estadio y no de resultados. Los jugadores, técnico y directivos ya ganan, gustan y suben, es hora que los que se hacen llamar seguidores o hinchas respondan a lo que pedían, con asistencia y apoyo, no con asistencia e insultos. 

Somos pocos los que podemos levantarnos como verdaderos hinchas de estadio, el resto son simples seguidores de televisión.

Rodrigo Ocampo

Y Se Desplumó al Pichón

Como lo había advertido la promoción de Espectaculares del Deporte para su transmisión, el Deportivo Cali quería desplumar a las Águilas y pluma por pluma lo logró hasta mandarlo de regreso a Rionegro desnudó. Un Cali que empieza ya a consolidar su titular, que con pequeñas variantes obligatorias se queda con una base que toma forma y el sentido de Gerardo Pelusso. Un Cali que tiene bajones en el juego y que debe corregir, pero que agrada a la tribuna. Hoy a esta fecha hace un año el palmarés en la tabla era de más de 14 goles en contra y en las postrimerías de la Liga Águila, hoy sólo tres goles en contra y once a favor se ve la mano del técnico y sus estrategas.

Con la misma base de hace dos años, con refuerzos que en su momento fueron criticados, pero con la convicción de tener un verdadero técnico con experiencia, la historia de este Deportivo Cali es distinta. No es por restregar ni mucho menos arrastrarse por adulaciones, pero empiezo a pararme para aplaudir a Juan Fernando Mejia y Marco Caicedo por ser arriesgados y por creer en sus convicciones y en su trabajo. El Cali de hoy es muy pero muy distinto a lo que vimos dos años atrás con Yepes y Cárdenas. Una defensa que empieza a solidificarse y dejar el arco en ceros con un Vargas que quiere y pide Selección Colombia, un Giraldo engrandecido por la oportunidad que le dio el técnico, una recuperación sorprendente de Rosero, Lucumí en lo suyo y manteniéndose y un Jeisson Ángulo inmenso, el lateral que el Deportivo Cali estaba buscando hace mucho rato.

Balanta la vuelve a hacer y a atornillarse como gladiador y un reemplazo inédito de Abel Aguilar. Andrés Pérez criticado por muchos, contra Águilas la lucho y vimos un capitán como en los viejos tiempos. Mosquera y Didier Delgado van adueñándose de la posición y son la avanzada temeraria del Cali. Su juego no deja pensar al rival y se convierten en las alas de los laterales y los rematadores en el Cali. Benedetti recuperó la memoria del enlace y cuando jugó en conjunto con Delgado y Mosquera hizo lo que quiso con las bandas, pero debe bajar las revoluciones, él es el llamado a tranquilizar el equipo ya manejar las cuerdas del equipo. Sobra decir algo sobre Sand, su sacrificio, su labor de técnico a la interna del grupo le dan sus recompensas ante el buen desempeño.

Un primer tiempo en el que el Cali salió a ganar el partido, un gol mal anulado por el juez de línea que llegó tarde a la jugada y ese balón nunca salió. Era gol de Rosero. Pero el Cali no desfalleció y arreció más contra las Águilas y fue Jeisson Ángulo ante pase de la otra figura del partido, Balanta, que recibe un pase filtrado y remata como un delantero, y dando inicio al desplume de los de Rionegro. Los últimos minutos del primer tiempo, se perdió el orden, de resquebrajó el manejo del balón y Águilas Doradas recuperaba los espacios, le manejaba el esférico al local, pero la buena defensa del Cali no permitía la llegada al arco de Vargas.

El segundo tiempo inició igual, un Benedetti perdido, que no lograba manejar los hilos del partidos y el visitante tomaba a su antojo el balón queriendo dormir con sus toques al cuadro local. Pero llego la magia de los que saben con el balón y ante un cobro a riesgo de Balanta y un pase justo de Delgado, que le filtra el balón a Benedetti y este que ve al arquero un poco salido, remata al arco, desviándose levemente en un defensor rival y anota el gol de la tranquilidad y de la reinvindicación del Poeta con el arco y con la hinchada. No se había sentado el público luego de celebrar, cuando Mosquera toma el balón y con una carrera de 100 metros planos y el pase de la muerte encuentra a Pepe Sand concentrado en el esférico y anota su segundo gol en el torneo y el tercero de la noche. De allí en adelante todo fue del Cali el manejo de la cancha, los cambios surtieron efecto y todo era para el local. Pero faltaba la cereza en el pastel y eso lo hizo Jeisson Ángulo, la otra figura, se cabalgó la lateral hasta casi llegar a la línea final y fue solo ver a John Mosquera libre para que el refuerzo tuviera tiempo de parar el balón y embombar las piolas del arco por cuarta vez, favor con favor se paga y así fue el gol de Mosquera. Así se despluma una Águila, con fútbol y razones para regresar al estadio.

El Deportivo Cali toma la forma Pelusso, con los hombres que se conocen hace ya varios años y con refuerzos, empieza a callar bocas y a dejar en ridículo a otros que quieren demeritar el trabajo de otra manera. Me gusta este Cali, debe corregir algunas cosas, pero ya le vemos cuerpo y forma a lo que quiere Pelusso con el verdiblanco. Se viene Junior en el Metro, una tarea dura pero posible.

La afición pedía triunfos, el grupo de jugadores ya les respondió, ahora el balón está en el área de la hinchada y seguidores. ¡A llenar Palmaseca, ya no hay excusa!

Rodrigo Ocampo

Sand, El Grande

Ya suena disco rayado el hablar de lo buen jugador que es José “PEPE” Sand y que el Deportivo Cali no se equivocó en traer al goleador de la Copa Libertadores. Esto lo dejó muy claro contra Millonarios, Sand mandaba en la línea de adelante del equipo verdiblanco. Mandaba, organizaba, pero sobre todo referencia a cada uno de quién debía ir con quien y que posición. Y es que cuando Pepe Sand tomaba la pelota era el quien manejaba los hilos del local. Fue así como de los pies suyos nacieron las dos jugadas de gol.

Deportivo Cali arrancó con ímpetu y ganas de sacar el resultado rápidamente, llegando al arco del venezolano Fariñez y contenidos por la defensa visitante. Manejaba el balón, ocupaba los espacios y no le prestaba el balón a los azules. Millonarios veía cómo un Deportivo Cali organizado llegaba a los predios del venezolano. En una de esas llegadas, el mejor jugador de la cancha, José Sand toma un rebote de balón, manejado por el argentino y milimetricamente se la puso a Nicolás Benedetti en el área para que el caleño hiciera lo que mejor sabe, manejar el balón y martillar al arco, pero Juan Guillermo Dominguez no lo permitió y empuja a Benedetti. Penal, roja directa y no hubo discusión en los jugadores del Cali, era la oportunidad del argentino de entrar en el libro de historia con su primer gol. Así fue, lo celebró con el alma, algún día llegaría. Pero que paso después? Es algo que padece el Deportivo Cali. Se queda, se enfría. Pierde el balón muy fácil, así como en otros partidos habíamos elogiado a la dupla Balanta-Aguilar, en este partido se les olvidó que a las pelotas hay que llegarles a tiempo y no a destiempo, que las pelotas mal entregadas se convierten en peligro en propia puerta y que el equipo depende en sus acciones.

Los dos volantes de contención que fueron férreos, se vieron distantes de lo que veníamos viendo. Los que si sorprendieron por su concentración y buen manejo cíclico fueron los dos centrales, muy bien Rosero y Lucumí, bien arriba, abajo, cerrando, respaldándose y apoyando. Me gustó la defensa con Giraldo y Ángulo, se van acoplando y fortaleciendo. No comparto para nada la falta de dinamismo y no aprovechar el hombre de más que tuvo el Deportivo Cali. Un Cali sumiso en algunos parajes, viendo cómo Millonarios con diez hombres les manejaba el balón, les ocupaba espacios y les llegaba a predios de Camilo Vargas. Se sigue desaprovechando el hombre de más. Millonarios en ciertos momentos parecía el de 11 y el Cali el de 10. No fue sino hasta la segunda amarilla infantil de Aguilar, que para mi no la merecía, y que si el linea no le dice al juez este no la saca. Nivelado en hombres el partido fue otro.

Los cambios le surtieron efecto a Pelusso. Regreso a Didier Delgado a la posición en Medellín y le dio más salida por las puntas. El cambio no era Balanta sino Aguilar que ya tenía tarjeta amarilla, se equivocó Pelusso al entrar a Andrés Pérez por Balanta, pero refrescó el medio y se retractó con Sabbag por Sand y dejó al argentino y sacó a Benedetti que no le estaba cumpliendo lo que le había pedido y entró a Moiraghi para cuidar el marco un poco más adelantado en la segunda línea, lo que fue sorpresa. El haber dejado a Sand pago la decisión, con un pase a tira línea de Sand a Didier, que se abrió a la lateral y una excelente instrucción del ex-Lanús a John Edison Mosquera para que se abriera a la punta del área, Delgado encontró al refuerzo sin marca, solo tuvo que empujar el balón para cerrar el partido en su finalización. El técnico interno, inmerso que tiene Pelusso en el campo con Sand convierte al argentino en un Grande, que maneja ya a experimentados y jóvenes como lo desea el técnico.

El Cali no gustó como contra Chicó o cómo en el primer tiempo contra Medellín. Pero es que este partido era diferente. Era de aguante, de inteligencia. De cansar al rival de la altura y hacerles el desgaste en el primer tiempo y tomarlo a contra golpe en el segundo. Típico partido de Pelusso y lo logró. Su cometido estaba hecho y lo cerró con cambios inteligentes y posicionales.

Empezamos a ver qué es lo que quiere Pelusso. La cuestión era de tiempo y ese compás de espera empieza a surtir efecto. Se viene Águilas. Y a esa ave hay que enviarla desplumada a Rionegro.

Rodrigo Ocampo

No Era la Forma de Perder

Sencillamente era un partido que no se podía perder, pero aún más no se podía perder como se perdió. De lo que va corrido de esta Liga 2018, el partido contra Medellín ha sido el mejor que se le ha visto al Cali. El primer tiempo vimos hacer efectivo el mismo juego que logró quitarle el balón a Chicó tres días antes. Opacó al líder, no lo dejó pensar, sorprendió poniendo a Didier Delgado como volante y manteniendo a Giraldo de lateral. Vimos un Cali ordenado, no dejando nada al azar y manteniendo el balón. Es tal que en una jugada en que se manejó muy bien el balón, y con pelota detenida, el central Ezequiel Palomeque aprovecha un error de rechazo de Medellín y anota su primer gol con el Deportivo Cali. Desde el gol, Medellín intentó empatar pero tanto Vargas como la línea defensiva de Angulo, Palomeque, Lucumí y Giraldo se comportaron a la altura y contrarrestaron el ataque local.

El segundo tiempo inició y en el primer balón que toca Caicedo en el DIM y una desatención de la defensa anota el empate. Desde ese momento el equipo fue un mar de nervios, se perdió! Las marcas fallaban y los balones no se entregaban bien. Ni el ingreso del niño Caicedo, ni el de Sabbag le dieron al visitante la posibilidad de bajar las aguas. El cuadro verdiblanco se perdió en la cancha, no encontraba la concentración y el orden del primer tiempo. Medellín se apoderó de la esférica y buscaba cómo seguir en el marcador. La marca y la buena actuación de la línea de contención con Aguilar, Balanta y Mosquera jugó a la defensa no permitían el ingreso paisa. Pero fue hasta el minuto 42 del segundo tiempo hasta donde les alcanzó la concentración, en una entrada por la izquierda, falla la marca de Giraldo, Ángulo no marca y en un tiro mal ejecutado, Vargas saca pero cabecea el balón y se mete al fondo de la red. Por un error defensivo luego de un buen partido no era la forma de perder el partido.

Me gusta lo que hace Pelusso con este Cali, un error costo la pérdida de los puntos y un equipo en construcción que se le empieza a ver la estructura. Sigo creyendo en este equipo y se que veremos este sábado contra Millonarios un gran Deportivo Cali.

La espera siempre da frutos y el Cali entrará a dar pelea desde este sábado.

Rodrigo Ocampo

¡Un Nigua Anda Suelta!

Así fue bautizado por el narrador Giovanni Tolozza, “La Nigua” Caicedo, y viendo el significado de este animalito le cae como anillo al dedo a Deiber Caicedo. Nigua: “La nigua es casi un microbio chiquita, chirriquitica, pero que rasca y que rasca, que pica, pica y repica, la nigua es casi un microbio chiquita, chirriquitica, y que cosa tan verraca si pica la hijueputica.” Bambuco de Bernardo Gutierrez. Y este Deiber es chiquitico, chirriquitivo, escurridizo cuando pica y pica el área que dolor para los defensas. Así fue Caicedo para la defensa del Boyacá Chicó, un dolor de cabeza para todos. Si no era por la punta derecha, cambiaba con Benedetti a la izquierda y enloquecía a todos.

Ese par arriba va a enloquecer a más de una defensa. El Cali contra Chicó es el Cali que el aficionado quiere ver, ordenado, jugando vertical, no para atrás, un Cali que no deja respirar. Ese once que montó Pelusso en Palmaseca es un once que vamos a seguir viendo por rato ya. Creo que el uruguayo encontró el equipo. Un Jeisson Ángulo renovado, bien en su puesto, rápido, atacando y regresando, con fortaleza y queriendo recuperar su posición. Daniel Giraldo se afianza por la derecha, y la confianza del técnico se lo está retribuyéndo el jugador. Lucumí es central y ya, Rosero seguirá viendo los partidos desde el banco, la pareja con Palomeque fortalecen la defensa y vimos a los cuatro de atrás fuertes y concentrados. Adelante Mosquera, Balanta y Abel se sitúan y esta será una línea de contención que dará de que hablar. Contra Chicó, si un equipo recién ascendido, pero que controlaron a los rápidos jugadores que tiene el cuadro de Tunja.

El Deportivo Cali no le permitió pensar al rival, no lo dejó jugar, le quitó el balón y hubo momentos en que se veía el desespero de los del Chicó sin poder tomar el balón. La dupla de Benedetti y “La Nigua” van a enloquecer a muchos y serán una piquiña incómoda para varias defensas en Colombia y la verán negra. Un capítulo aparte para “Pepe” Sand, su sacrificio es importantísimo, los goles ya van a llegar, pero la forma como baja a acompañar a sus compañeros y cómo pone balones de gol es para quitársele el sombrero. Lo vemos recuperando el balón, armando ataques y haciendo de pivot para que Benedetti o Caicedo llegaran al área. Sand se ha convertido en un luchador que va dar de que hablar en la Liga y en la Suramericana.

Cuatro goles y cero en contra, cuatro goles de canteranos, un señor golazo de Benedetti, el primero como profesional de “La Nigua”, recuperación y confianza para Sabbag y Jown Cardona, que les da un respiro. El Deportivo Cali respiró de toda el agua sucia, críticas y mala leche de muchos que quieren ver al Cali derrotado y arruinado anímicamente para allí salir a cobrar el “Se los dije”. Demostró que está para grandes cosas. Es un granito de arena hacia la recuperación y que se espera que ese haya sido el primero de muchas alegrías que este equipo dará en el 2018. Lo necesitan sus hinchas, socios, jugadores y detractores para callarse la boca. Este es el Deportivo Cali que queremos ver.

Ese compás de espera, se vio ayer, aunque falta, es un muy buen inicio. Allí tienen los que se llenaban la boca con las frustraciones del Cali. Este equipo ya sabe que ganar si es posible, ahora sí a seguir de largo.

Rodrigo Ocampo

Foto: Nelson Rios

Sigo Dando el Compás de Espera

Me preocupa y mucho la falta de memoria de la hinchada del Deportivo Cali. Me preocupa que no tienen espejo retrovisor y se olvidaron de la catástrofe que fue el Cali en todo el 2017, si hubiera sido el semestre pasado o el primer semestre venga y vaya, pero fue todo el año 2017. Un Comité Ejecutivo que venía en picada dejó al equipo en una situación preocupante al nuevo Comité.

En campaña se dijo que había números positivos en las arcas, si que el nuevo mando del Cali que pudiera entrar podía revisar y le tocaba esperar a ser electos. Un Deportivo Cali resquebrajado, dividido, con problemas en la interna y de los jugadores siendo parte del conflicto político de las elecciones y encontrones de uno con otros. Para diciembre el Cali está un barco a la deriva sin capitán, timonel, velas y sin dirección en aguas turbias y con cero visibilidad. Lo que encontró el nuevo CE fue peor de lo pensado, un sobregiro de 20 millones y sin plata como se creía para poder contratar, y lo más grave unos supuestos créditos preaprobados sin ser confirmados. Así la nueva junta debía cumplir con su promesa de reforzar al equipo. Se hizo lo que se pudo, recuperando a Camilo Vargas, trayendo al goleador de la Copa Libertadores, contratando a un lateral, reteniendo a Benedetti y Roa, salió de Duque y Murillo e hizo la mejor contratación, el técnico Gerardo Pelusso.

Si, el equipo no ha mostrado recuperación en 5 partidos en los que va del año, tres de Torneo Fox y dos de Liga Águila. Un equipo que apenas tiene 45 días en manos del nuevo técnico y jugadores que vienen de un año de pésima temporada. Que se tiene que mejorar si, se tiene que mejorar, pero con insultos, amenazas y gritos desalentadores a los jugadores no se va a lograr. Esa misma hinchada que insulta, tira cosas, escupe y se enfrenta a los directivos se les olvida que estaban en las mismas o aún peor, pero eso se les olvidó. Se enfrentan a un Comité Ejecutivo que está tratando de recuperar la estabilidad económica del equipo, y que los jugadores están tratando de acoplarse a un nuevo esquema del técnico Pelusso. Eso se les olvida! Jefe nuevo llega con nuevos bríos!

Por mi parte, sigo con mi compás de espera tanto a este nuevo Comité Ejecutivo y para el nuevo cuerpo técnico. Espero que a la quinta fecha tengamos un Cali positivo y con números positivos. Los jugadores tienen que reaccionar y saber que tienen a una hinchada amnésica y espejo retrovisor. Qué hay que mejorar si, pero crucificar sin juicio previo es como querer comer sin cocinar y este Cali está en la olla de cocción y hay que darle su tiempo para disfrutar un banquete.

Démosle una espera a este Cali, nos acabemos al equipo sin darle la espera suficiente para que el técnico Pelusso pueda cuadrar su equipo idóneamente.

Rodrigo Ocampo

Un Cali Muy Frágil

 

Todos esperábamos que este inicio de año iba a ser un Feliz Año, y que ese amargo recuerdo dejado por el equipo de Héctor Cárdenas iba a ser un mero recuerdo. Que la llegada del técnico Gerardo Pelusso iba a empezar una nueva era para bien de la hinchada caleña. El estreno en Bogotá no fue el mejor, pero a partidos amistosos todo se le perdona. La primera prueba era contra Envigado en casa. El estadio bien adornado, estrenando indumentaria y sillas en Occidental y oriental. Todo estaba servido para una noche mágica.


El equipo le daba la bienvenida a Palomeque, Vargas, y Sand y Pelusso empezaba con la sorpresa de dejar sentados a todos los laterales y alinear a Giraldo por la derecha y a Lucumí por la izquierda. El eterno capitán también en la banca y Aguilar con la responsabilidad de la capitanía junto con Balanta. Roa, Sambueza y 

Benedetti adelante para nutrir al debutante Sand. Inicialmente se vio un Deportivo Cali ordenado, jugando con toque y manejando las bandas como debe ser y los volantes haciendo su trabajo con Sand. Lastimosamente la gasolina duró poco, por que los laterales quedaron debiendo, el regreso se hizo lento y quedados, que aprovechó Envigado. La defensa sigue pasando por el escrutinio de la hinchada y esta vez tampoco pasó el examen. Errores que ni Lucumí ni los centrales Rosero y Palomeque pudieron contrarrestar y afortunadamente encontraron un Vargas inspirado en el arco. 

El segundo tiempo fue fatal para el Cali, perdió completamente la pelota, Envigado le manejó el balón en todo momento y cuando el Cali recuperaba la esférica esta no pasaba de la defensa del visitante o si llegaba al arco, era con tiros de tres pesos. En algunos apartes del partido se vieron cambios importantes en el local, como en otros rememoraba el hincha al Cali 2017, erróneo, falto de juego, desinteresado y apático. El equipo verdiblanco demostró que 1. Le falta más trabajo y más compenetración en el juego y 2. Le

 hace falta dos refuerzos de peso que arrastre el equipo y que llene la retina del hincha.

Apenas va una fecha y si, hace falta un retoque de refuerzo, pero lo que si no apruebo es enfrentar desde la tribuna de socios al nuevo Comité Ejecutivo que ha intentando con las uñas, sin recursos con que comprar que le dejo el Comité pasado. Enfrentarlos e insultarlos en la primera fecha es un despropósito, sin ningún calificativo. No hay memoria en el hincha del Cali y no se acuerdan del equipo que dejo Cardenas! Ojalá estén equivocados y volvamos a ver el Cali que todos queremos ver. 

Hay un equipo frágil, sí, en todas sus líneas es un equipo frágil que necesita mano, trabajo y fortalecer su contenido. Si esto no se hace, veremos un equipo de media tabla sin ganas y sin resultados.

Es hora de apoyar y no de criticar, si va a criticar o insultar, lo pueden hacer frente al televisor, el estadio no los necesita.

Rodrigo Ocampo

Foto: Deportivo Cali